Luna de
miel en Chile
Santiago de Chile toma su fisonomía de la cordillera, la
funde e impregna en sus habitantes, sus atractivos, manifestaciones
culturales y en el viajero mismo. A los pies de la Cordillera de
los Andes se esconde Santiago, a 543 metros sobre el nivel del mar.
Aunque a simple vista presenta un aspecto de ciudad dinámica,
de fachadas modernas, la capital chilena ha conservado a la perfección
la templanza de su identidad latinoamericana.
En Santiago conviven construcciones de la colonial Capitanía
de Chile con modernos edificios, shopping centers, folclore urbano
de ritmos incesantes y vendedores callejeros.
En su luna de miel en Chile, visitando el sector alto de Santiago,
pueden apreciar las elegantes boutiques, como así también
galerías de artes, refinadas casas de decoración,
anticuarios y diversos negocios de joyas.
Otros maravillosos lugares, infaltables de recorrer en su luna
de miel en Chile, son el Palacio de la Moneda y el Convento de San
Francisco del siglo XVI, conjunto arquitectónico más
antiguo del país y cuyo claustro alberga al Museo de Arte
Colonial. Para seguir viajando por el pasado anterior a la Colonia
debe visitarse el Museo de Arte Precolombino.
Otra de las atracciones es el cerro Santa Lucía, una pequeña
elevación en el centro del valle, desde donde se obtienen
las panorámicas más cautivantes de la ciudad. En el
lado norte se ubica el cerro San Cristóbal, que cuenta con
un antiguo y pintoresco teleférico, zoológico, piscinas
y sitios aptos para el picnic. A sus pies se extiende el barrio
Bellavista, refugios de bohemios, con numerosos restaurantes, cafés,
talleres de artistas y pintorescas casas.
En las afueras y hacia el sur de Santiago, el paisaje comienza
a remontar distintas tonalidades verdosas intensas debido a las
plantaciones frutales, que crecen sobre las primeras tierras proclamadas
por los ambiciosos conquistadores.
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